Las disputas entre accionistas y las disputas corporativas son frecuentes, especialmente en empresas con múltiples grupos de accionistas o con inversores extranjeros. En Tailandia, nuestro equipo de abogados especializados en resolución de disputas en Herrera and Partners H&P ha representado a numerosos clientes en este tipo de litigios, particularmente en estructuras regidas por la Ley de Negocios Extranjeros de Tailandia o FBA. Los conflictos suelen derivarse de desacuerdos sobre el control de la empresa, su gestión y los beneficios corporativos, por ejemplo:
1. Conflictos por el control de la empresa, como disputas relacionadas con los derechos de voto y el control de la gestión, incluyendo el nombramiento de directores o la definición de las políticas de la empresa.
2. Incumplimiento de los deberes de los directores según el artículo 1169 del Código Civil y Comercial. Al realizar negocios o actuar en nombre de la empresa, los directores tienen el deber de actuar en el mejor interés de la misma con honestidad y diligencia. Si un director actúa con un conflicto de intereses o busca un beneficio personal, dicha conducta puede constituir un incumplimiento de su deber. Cuando un director desempeña sus funciones de manera que cause daño a la empresa, puede ser responsable civil y penalmente.
La mala conducta de los directores es un problema frecuente en los litigios, ya que tienen la autoridad para administrar la empresa en nombre de los accionistas.
3. Problemas relacionados con los accionistas minoritarios, donde estos pueden tener restricciones para acceder a la información o participar en la gestión, como la falta de declaración de dividendos sin causa justificada o acciones que afecten el valor de las acciones.
4. Disputas relativas a las reuniones y resoluciones de la empresa, como la convocatoria indebida de reuniones, la falta de quórum o resoluciones aprobadas en violación de los estatutos de la empresa, lo que puede invalidar dichas resoluciones.
5. Disputas relacionadas con acciones y acuerdos de accionistas, como disputas sobre transferencias de acciones o incumplimientos de dichos acuerdos.
Además de los problemas mencionados, en el caso de los inversores extranjeros, a veces pueden malinterpretar que su inversión les otorga automáticamente la condición de accionistas y derechos de voto en las reuniones o autoridad en la gestión de la empresa. Según la legislación tailandesa, la autoridad legal para administrar la empresa, determinar su rumbo e iniciar acciones legales recae en los directores. En caso de que los directores no actúen y dicha omisión perjudique a la empresa, los accionistas pueden iniciar acciones legales. Por ello, es fundamental que el inversor extranjero reciba asesoramiento legal integral desde el primer día para evitar riesgos legales en sus proyectos en Tailandia. En nuestro despacho de abogados en Tailandia H&P, nuestro equipo de litigios comprende la importancia de proteger los intereses del inversor extranjero en las estructuras corporativas, de conformidad con la Ley de Negocios Extranjeros, la Junta de Inversiones, el Tratado de Amistad y la Ley de Negocios Extranjeros.
Para prevenir estos problemas, la clave reside en la etapa de constitución de la empresa. Es crucial establecer una estructura adecuada, acuerdos internos claros y garantizar que el proceso de constitución y las resoluciones se lleven a cabo legalmente. Se debe prestar especial atención a aspectos clave como los derechos de voto, los umbrales de votación y los asuntos que requieren aprobación especial.
En caso de disputas, es necesario determinar el origen del daño. Si el daño es causado por un acto ilícito o una conducta perjudicial para la empresa por parte de un director, esta puede interponer una demanda por daños y perjuicios contra el director. Si la empresa se niega a actuar, cualquier accionista puede interponer una demanda conforme al artículo 1169 del Código Civil y Comercial.
Cuando se produzcan daños derivados de una resolución de accionistas, se podrá interponer una demanda para revocar una resolución ilegal. Incluso un accionista minoritario tiene derecho, como tal, a impugnar dicha resolución. Conforme al artículo 1195 del Código Civil y Comercial, cualquier director o accionista puede solicitar ante el tribunal la revocación de una resolución irregular de una junta general, siempre que la solicitud se presente dentro del plazo de un mes a partir de la fecha de dicha resolución.
En casos graves en los que la empresa ya no pueda continuar su actividad, como cuando no inicia operaciones dentro del plazo de un año desde su constitución, suspende operaciones durante un año completo, incurre en pérdidas continuas sin perspectivas razonables de recuperación, el número de accionistas se reduce a uno solo, u otros motivos previstos por la ley, un accionista puede solicitar ante el tribunal la disolución de la empresa conforme al artículo 1237 del Código Civil y Comercial.
Alternativamente, la resolución de disputas puede llevarse a cabo mediante mecanismos alternativos. En casos que involucren inversores extranjeros, el arbitraje o la mediación pueden ser opciones adecuadas debido a sus procedimientos más flexibles. Sin embargo, dichos mecanismos deben acordarse previamente en un contrato, y una vez emitido el laudo arbitral, este debe presentarse ante el tribunal para su ejecución y así tener efectos legales.
Si desea recibir asesoramiento legal sobre disputa de accionistas y litigios mercantiles en Tailandia, le rogamos que nos envíe un email a info@abogadotailandia.com
